Un matrimonio va a una fiesta. Se encuentran con un amigo, que se dirige al marido:
-¡Hola, Carlos! ¿Como andás?
El marido le contesta:
- Mal, che. Tengo un SIDA galopante. El médico me dio 3 meses de vida.
-¡Qué mala suerte! ¿Y es definitivo el diagnóstico?
Contesta el marido:
-Inapelable, pedí junta médica y lo confirmaron.
El amigo se despide y se va acongojado.
La mujer le dice al marido:
- Pero, Carlos, ¿Cómo le decís a la gente que tenés SIDA, si lo que tenés en realidad es un cáncer de pulmón?
Carlos le contesta:
- Yo me voy a morir igual, pero con vos no va a querer acostarse ni el loro.
(Depositado por Mirta Gaudino)

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