(enviado por XHENA )
El pollo y sus consecuencias...
Un niño y una niña asistían juntos a la escuela y además eran grandes amigos.
A la hora del almuerzo se sentaban juntos para comer. Un día descubrieron que sus mamás siempre les ponían lo mismo: 'sandwich de pollo'.
Paso el tiempo y llegaron a la pubertad.
Un día la niña se presentó con un sandwich que no era de pollo, y el amiguito pregunta:
-¿Qué pasó? ¿Ya te aburriste del pollo?
La niña le contesta:
-!No, todavía me sigue gustando! Pero decidí no comerlo más porque, ¿sabes? 'allá abajo' me están saliendo plumitas.
El niño quiso verlas y ella se las mostró.
-!Oh sí, tienes plumitas! ¡Mejor no comas más!
Al cabo de un tiempo, la niña se fijó que el niño ya no comía sandwich de pollo, y le dijo:
-¡Oye!, ¿Qué pasó que ya no comes sandwich de pollo? ¿Ya no te gusta?
-!Oh, sí! ¿Sí me gusta!, Pero... pasó que a mí también me salieron plumitas 'ahí abajo'. ¡Mira!
Se bajó el pantalón y le enseñó a la niña.
La niña puso cara de susto y angustiada le dijo:
-¡¡Huyy!! ¡Pero tú sí estás peor! ¡A tí, además de las plumitas, ya te salieron el pescuezo y las mollejas!