Un amigo fue a visitar otro.
Éste se mandó negar al escucharlo llegar, sin saber que se había percatado de que estaba ahí.
-Gracias - dijo el visitante.
Pocos días después fue al contrario la visita. Entonces el visitado salió por la ventana y dijo:
-Oh amigo, no estoy.
-¿Cómo, si te estoy viendo? - dijo el otro.
Sí, créeme, no estoy. Yo se lo creí a tu criada el dia que fuí, ¿cómo no me vas a creer, si te lo digo personalmente?
--
Depositado por Alexander Jesús Rozo

No hay comentarios:
Publicar un comentario